81/365 De camino a casa



De camino a casa, originalmente cargada por rutroncal.

Cuantas analogías para el trayecto de un tren o todo lo relacionado con coger o no ese viaje que llevabas esperando tanto tiempo o que vino de improviso.

Me gustaría compartir con vosotros un relato que me ha llegado al alma… y que habla de un “viaje en tren”

“Hace frío. La escarcha del alba lucha con los primeros rayos de un sol que todavía se despereza, adormilado. Se le acabó el chollo. Hoy es solsticio, y a partir de ahora le tocará levantarse cada día unos minutos más temprano.
Es lo que tiene ser el responsable de cada amanecer; no puedes decepcionar a los noctámbulos que esperan ansiosos tu llegada.

La caminata es más ardua en esta época del año, pero también se disfruta más. Todo placer es mayor cuanto mayor es el sacrificio por lograrlo.
El sonido de la estación se convierte en algo inconfundible, por muy pequeña que esta sea. Bullicio entre las idas y llegadas, abrazos y despedidas, sonrisas y lágrimas. Llamadas a embarques y desembarques, gente que va, gente que viene.
Sentimientos que se entremezclan en el ambiente gélido. Alegrías al reconocer una cara de antaño, manos levantadas en un adiós con fecha de caducidad demasiado lejana. Algunas miradas al suelo, vacías. Tristezas por ausencias venideras.

El trasiego y las prisas de los pasajeros rezagados cargados hasta los topes contrasta con la parsimonia y sosiego de los viejos viajeros, cuyas livianas maletas de piel y cuero van repletas de recuerdos y olvidos, de momentos vividos e instantes perdidos en la memoria, que ocupan poco, y pesan menos.
Cruzo algunas miradas. Brillantes unas, entusiastas, para las que seguro paso desapercibido mientras bajan de los últimos vagones del recién llegado convoy. Resecas las otras, ausentes, esperando resignadas su partida.
Parecen decirme algo…

Última llamada al tren, mientras busco en los bolsillos la razón por la que marchar.
La encuentro en un banco, abrazada. En una fría despedida repetida. Al cerrar mis ojos. Entre lágrimas. En palabras no pronunciadas. Escritas. En mi más roído interior.

El tren de la última oportunidad pasó de largo, sin parada en la estación fantasma del fracaso.
El humo negro del carbón se fue alejando, mientras queda en el andén el billete a un destino incierto.

Ahora, con el corazón abierto y el alma cerrada, férrea en apariencia, ignoro por qué ese último tren perdido fue a descarrilar sin ocupar en él mi lugar, con el chirriar de los frenos como último suspiro.
Y en las vías oxidadas por el tiempo quedaron esparcidas ilusiones marchitas y proyectos truncados, huidas sin rumbo y maletas de cuero, abiertas y rotas.
Tickets de vuelta, sin retorno.”

http://www.misrelatos.es/relato/Tren/79

¿Qué os ha parecido a vosotros/as?

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Acerca de rutroncal

Consultora Senior en TeaCegos, Psicologa Clinica vocacional, interesada en la IE y PNL, en las competencias y en la motivación humanas y ahora en los proyectos 365 días, 365 fotografías... Ver todas las entradas de rutroncal

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